Agregamos vida a los años, no queremos quedar afuera,
no queremos abandonarnos.
Necesitamos aprender a movernos en este mundo.
Curiosear y llegar a alguna certeza. Aprender a manejarnos con las novedades. Nadie sabe todo, y todos tenemos algo para enseñar y algo para aprender.
Tratándose de noticias del Decano, se me hace que lo más indicado es La Gaceta de Tucumán. Invitamos a leer cómo ha cubierto este evento deportivo, y si no conocen este diario, extendemos el convite a ver sus notas y cómo cubren noticias, de nuestro país, regionales y del mundo.
El Nacional reclamaría los puntos por el partido que perdió
ante Atlético Tucumán el martes pasado.
Aceptaron jugarlo, esperaron para esto, perdieron, luego aclararon
haber jugado bajo protesta y reclamaron.
Ahora se difunde un audio de ese vuelo demorado. Desde la
torre de control autorizaron la salida del avión, y carreteando en la pista, lo
detuvieron. Inexplicablemente entonces y sin razones ahora. Los jugadores
argentinos no tenían su vestimenta y sus botines y un ómnibus recorrió los 36 kilómetros
del aeropuerto a la cancha a 130 kmh.
Para una serie de posts sobre rugby, elegí una definición de
Winston Churchill, de Invictus, de 2009, dirigida por Clint Eastwood,
-El futbol es un
juego de caballeros jugado por vándalos… (la cita sigue),
en unas líneas interpretadas por Morgan Freeman y Matt Damon.
Cae apropiadamente para esta situación. Caballerosamente,
jugaron el partido, no querían ganar los puntos por el reglamento, y jugaron.
Pero perdiendo en la cancha, anunciaron que reclamarán su victoria ante la Conmebol.
La petición no prosperaría, en tanto el reglamento invocado
habla de 45 minutos desde que el árbitro convoca a los capitanes de ambos
equipos para el sorteo. Eso no ocurrió, o sea que, para presentar su demanda, saltearían
una parte del reglamento que invocan.
Completando el panorama, diarios argentinos llaman “trampita”
a esta parte del reglamento.
Atlético Tucumán, que llegó tarde, sin ropa ni botines, ganó
1 a 0 el partido con El Nacional, de Ecuador. El vuelo se demoró, el partido se
jugó en Quito, a 2800 metros de altura, sin que los argentinos pudieran aclimatarse.
El equipo argentino viajó en un avión de menor tamaño, con lo que sus camisetas
y botines no llegaron. Se vistieron con equipo de la selección argentina que se
encuentra en Quito participando del Sudamericano Sub 20. En el audio de los
jugadores, transmitido por TV, se vistieron en el ómnibus que los trasladó
desde el aeropuerto al estadio, viajando a 130 km por hora.
El Nacional aceptó esperar más allá del tiempo
reglamentario, para jugar el partido.
En el doodle de hoy Google homenajea a Edmonia Lewis, 4 de julio de 1844–17 de setiembre de 1911, afroamericana, y de raíces nativas, que logró fama y reconocimiento internacional como escultora. Para ello se sobrepuso a los obstáculos que encontró en su vida y en el mundo de las artes, por ser mujer y por sus orígenes. Buena parte de su carrera la desarrolló principalmente en Roma.
hace 23 horas - Edmonia Lewis: Google le rinde homenaje a la escultora estadounidense ... Con uno de sus famosos Doodle, el gigante de la web Google le rinde ... Hoy Google la celebra y lo que ella representa: la autoexpresión a través ...
hace 14 horas - Edmonia Lewis murió en el año 1907 y hoy Google le rinde homenaje con un doodle donde aparece trabajando en La muerte de Cleopatra, ...
Buscando herramientas de diagnóstico accesible para países
sin recursos, los científicos de Stanford, liderados por el biofísico Manu
Prakash, intentaron todo tipo de recursos intentando dar con algo efectivo.
"Lo que nos dimos cuenta es que las herramientas de diagnóstico en algunos
centros médicos de países en desarrollo necesitaban energía eléctrica, que
muchas veces no tenían. Había que crear algo que fuera manual y barato",
le dijo a la publicación The Atlantic.
El proceso de centrifugado es clave para la medicina, se usa
en hospitales y laboratorios para separar desde células a virus o material
genético. Así, lo primero para lograr replicarlo fue buscar objetos que
tuvieran el mismo principio. Pensaron enseguida en los juguetes de la niñez y
ensayaron yo-yos, trompos, carros de madera… pero ninguno alcanzaba la velocidad
que requería un dispositivo para ser utilizado en un centro de análisis médico.
"Entonces les pedí a los miembros de mi equipo que trajeran más
juguetes", explicó Prakash.
Ahí fue donde se encontraron con este molinillo, que
utilizan los niños hace más de 5.000 años y que alcanzaba las revoluciones por
minuto (RPM) que requerían para desarrollar su máquina. Se lo llama
"zumbador", detalla Prakash: un aparato que funciona con hilos que
hacen girar un objeto situado en medio, produciendo a veces un zumbido.
El nuevo invento permitiría a los médicos analizar muestras
de fluidos en países pobres con escasos medios o en zonas remotas, y así poder
detectar enfermedades y aplicar terapias rápidamente ya que los materiales
necesarios para construirlo están en todos sitios.
Según Prakash, "la centrifugadora de papel alcanza
velocidades de 125.000 revoluciones por minuto, equivalente a una fuerza
centrífuga de 30.000g, con un límite teórico de un millón de RPM".
Aseguran que se trata de "la mayor velocidad de rotación jamás registrada
en un objeto impulsado por energía humana", que incluso postularon al
Libro Guinness de los Records. "Demostramos además que la centrifugadora
de papel puede separar plasma de la sangre en menos de 1,5 minutos y aislar
parásitos de la malaria en 15 minutos".
"Para que funcione, haces circular un disco estirando
de unos hilos que lo atraviesan por el medio. La centrifugadora de papel
funciona usando el mismo principio que los investigadores llaman oscilador no
lineal", añaden los inventores.
Tras su éxito, los investigadores esperan poder producirlo a
gran escala en el futuro y afirman que puede construirse usando una impresora
de 3D. Esto permitiría distribuir estos artilugios en forma masiva en países en
vías de desarrollo y zonas pobres, sobre todo en lugares rurales con pésimo
acceso y muy pocos medios. Mientras tanto, los han llevado a Madagascar, para
confirmar qué tan útiles les resultan a los médicos en el terreno.
Esta historia se ha viralizado en las redes, difundida por la maestra del niño, con el propósito de difundir el ejemplo y obtener ayuda para estos hermanitos. Ambas intenciones fueron logradas.
Una conmovedora historia se viralizó en las redes a través de una
maestra en Filipinas,al ver que Mateo de 9 años va a clases todos los
días con su hermano de 2, porque no tiene con quién dejarlo.
23/01/2017
La madre de los chicos falleció el año pasado por un embarazo ectópico
y su padre trabaja muchas horas los siete días de la semana como
carpintero.
"El propósito principal de publicar la foto de Mateo y su hermano era
sólo compartir su historia como inspiración para los demás", explicó la
maestra luego de que la historia se viralizara. "Mi preocupación es el
bienestar de mis alumnos que están teniendo problemas con su educación
debido a la pobreza, la falta de orientación y la crianza de sus
hermanos", agregó.
"Nos gustaría dar las gracias al gobierno local que tomó una acción
inmediata para ayudar a la familia de Mateo después de leer mi
publicación... agradecemos a todas las personas que han extendido sus
brazos ayudando a nuestros alumnos", cerró.
Por qué se comen 12 uvas a la medianoche y el origen de otras tradiciones de Año Nuevo en América Latina
Redacción BBC Mundo
31 diciembre 2016
Año Nuevo es una
fiesta repleta de optimismo, una noche en que el cambio de calendario da
la ilusión de que todo puede mejorar, desde la economía personal hasta
felicidad.
Pero, más allá de las metas que uno se marque para el
año que comienza, muchos piensan que no de más darles un empujón extra
siguiendo al pie de la letra distintas tradiciones y supersticiones.
En
América Latina existen numerosas costumbres para Año Nuevo. En BBC
Mundo te contamos cuatro de las más extendidas y sus orígenes.
12 uvas a las 12 de la noche
La tarea no es simple: comer 12 uvas al compás de las 12 campanadas de la medianoche.
La tradición de comer 12 uvas exactamente a las 12 de la noche llegó a América Latina desde España.
Para tener 12 meses de buena suerte y prosperidad es necesario comer una uva con el sonido de cada campanada de la medianoche.
Según el libro "España", del periodista estadounidense Jeff Koehler, existen dos teorías sobre los orígenes de esta antigua costumbre.
La primera se remonta a la década de 1880. Según diarios de la época, la clase burguesa española, imitando a la francesa, comenzó a celebrar Nochevieja comiendo uvas y tomando vino espumante.
"Poco
tiempo después, esta costumbre fue adoptada por ciertos madrileños que
iban a la Puerta del Sol para oír las campanas de la medianoche y, muy
probablemente con ironía o como burla, comer uvas al igual que la clase
alta", escribe Koehler en un artículo para la radio estadounidense NPR. Las uvas están presentes en las fiestas de muchas maneras.
La segunda teoría sitúa los orígenes unas décadas después, en 1909. Ese año los productores de Alicante, en el sureste de España, tuvieron una cosecha excedente de uvas blancas de la variedad típica del lugar, llamadas Aledo.
Al
bajo precio del producto se sumó la forma creativa de venderlo. No en
vano hasta hoy en día son conocidas como las uvas "de la buena suerte".
Si
bien en España uno puede encontrar 12 uvas Aledo envasadas
especialmente para la ocasión, en algunos lugares de América Latina,
como no es temporada de alta de esta fruta, la costumbre derivó a comer
pasas.
La quema del muñeco
La tradición de crear muñecos y prenderlos fuego
existe en diversos países de América Latina para diferentes fechas como
Semana Santa y Año Nuevo.
Armar un gran muñeco con materiales inflamables y
prenderlo fuego en la calle es una costumbre que existe en diversos
países latinoamericanos para diferentes fechas importantes.
Varios
países de la región como Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela realizan
esta tradición en fin de año, motivo por el cual algunos llaman al
muñeco como "Año Viejo" o directamente "El Viejo".
En general, la idea es juntarse con familiares, vecinos y amigos para crear
muñecos que representen acontecimientos o personajes negativos del año
que se termina y luego quemarlos para ponerles fin y dejarlos atrás. La idea es quemar lo malo para empezar mejor el año nuevo.
Así como esta tradición tiene múltiples variantes,
también posee diferentes orígenes. Uno de los más interesantes, no
obstante, es el de Ecuador, donde este evento es cada vez más un
atractivo turístico.
Si bien la quema del muñeco hoy en día está
vinculada a la creatividad y el sentido del humor, surgió en 1895 en la
ciudad de Guayaquil en un contexto muy distinto.
"Datos históricos señalan que en aquella época, la
población de Guayaquil se vio amenazada por un brote de fiebre amarilla
por lo que, como medida de protección sanitaria, se recomendó
confeccionar ramadas y monigotes de paja con los vestidos de los
parientes que habían fallecido", informa el Ministerio de Turismo de Ecuador en su sitio web.
"Estos eran colocados en la vía pública el último día del año y a las cero horas se los quemaba", agrega.
Saltar 7 olas
Image copyrightThinkstockImage caption
La tradición dicta que en cada uno de los siete saltos, hay que pedir un deseo.
Ir hasta el mar a la medianoche y saltar siete olas pidiendo siete deseos es una costumbre que se practica en algunos países del Caribe pero sobre todo en Brasil.
El
mar ha estado asociado con la purificación en múltiples culturas a lo
largo de la historia. No obstante, en este caso en particular la tradición se remonta a las culturas de raíces africanas.
El
siete es un número espiritual en el umbandismo y se vincula con la
diosa del mar Yemanjá, quien según esta tradición de Año Nuevo, da
fuerzas para pasar por arriba a las dificultades.
También por
vinculaciones a Yemanjá, los saltos no pueden darse de espaldas al mar
porque entonces el año entrante traerá mala suerte con el dinero. Incluso la costumbre de vestirse de blanco en lo que los brasileños llaman "Reveillon" proviene del umbandismo.
El diario brasileño Folha de Sao Paulo
explica: "En los años 60 Río de Janeiro dictaba la moda (en Brasil) y
los laicos copiaron (estas costumbres) a los umbandistas, que realizaban
sus rituales discretamente en las playas".